No solo flores

Regalar flores es un clásico, las puedes elegir de distintos colores y formas, las posibilidades son infinitas. Puedes encargar un ramo silvestre, clásico, romántico, colorido… pero la cosa no se queda ahí. Todavía existe margen a la sorpresa porque, además de un ramo bonito, puedes sorprender con aquello que lo contenga.

Y no, no estamos hablando del clásico jarrón de cristal, aunque los tenemos preciosos. Pensamos en otro tipo de recipientes que además, pueden ser un recuerdo para siempre.

Vamos a empezar por las cajas, una caja llena de bonitas flores luego puede guardar recuerdos o decorar una estantería. No solo pensamos en cajas cuadradas o rectangulares, también en las sombrereras. Tenemos de todos los tamaños con distintos estampados para encontrar aquel que sea perfecto para la ocasión y el presupuesto.

Los recipientes de latón tienen mucho éxito también, imagínate sorprender con una jarra llena de flores o con un cacharro perfecto para ser un bonito macetero o una cubitera.

También hay que tener en cuenta quien lo va a recibir y cómo es la decoración de su casa, tenemos objetos más clásicos como la figura de la foto anterior y otros más modernos ideales para gente más joven o con gustos más vanguardistas.

Sobre cestos podemos pasarnos horas hablando, tenemos de muchas formas y colores y son candidatos perfectos para convertirse luego en revisteros o para guardar una manta ahora que empieza el frío. Los de mayor tamaño los hemos visto de paragüeros y los pequeñitos, resultan ideales para cubrir un poco esas pequeñas plantas que todos tenemos en casa.

Si quieres regalar una orquídea, tenemos piezas de cerámica ideales que harán que luzca todavía más bonita en cualquier rincón. Tambien valen para centros de flores secas o de tela que darán ese toque de color que tanto se agradece.

Lo que cuesta, es elegir. Acertar está asegurado.