Telva Novias en el Norte

No queríamos dejar pasar una semana más sin enseñaros a los que no pudisteis estar y recordar con los que vinieron lo que vivimos en el Palacio de Meres en el encuentro que organizó la revista TELVA para novias de Asturias, Cantabria, Galicia y País Vasco.

Laina nos llamó con mucho tiempo e ilusión para hablarnos del evento y no nos lo pensamos dos veces. Aparte de participar, decoramos el Palacio para que luciera todavía más bonito de lo que ya es. Un reto que disfrutamos mucho porque lo conocemos como la palma de nuestra mano, aunque, curiosamente siempre nos sorprende.

Para la fachada de la Capilla de Santa Ana pensamos en una estructura vegetal del tamaño que requiere su imponente fachada. En el interior colocamos dos copas de piedra con la misma vegetación, enmarcando la entrada y salida desde ambas perspectivas.

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Cerca del altar estaban tres  impresionantes vestidos de Marcos Luengo para las que hicimos un ramo jugando con los tonos elegidos por el diseñador y las líneas que nos marcó. Mantuvimos la decoración en verdes con toques blancos y jugamos con las velas para crear un ambiente especial.

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También nos pidieron que planteáramos una ceremonia civil en el jardín bajo uno de los toldos de Global Rent. Se nos ocurrió colocar las sillas en forma circular para hacer algo más íntimo y cercano.

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Para el aperitivo Mónica de M viste tu mesa estrenó algunas de sus nuevas mantelerías y causaron sensación. Los manteles en tonos vivos y estampados dan alegría y nos encanta hacer centros a juego con ellos.

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El protocolo de mesas fue un pequeño homenaje a nuestro nombre. Hicimos un invernadero con plantas, hojas y ramas todo en verde.

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Para el banquete había varios ambientes planteados: uno tropical (que es la última tendencia) y otro en líneas más clásicas. Para el primero, Mónica nos propuso usar una mantelería de flamencos ideal que encajaba perfectamente con la idea de centros altos efecto palmera que teníamos en la cabeza. Las sillas de bambú de Global Rent, el techo lleno de cestos y los bajoplatos en tonos salmón hicieron el resto.

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Llevábamos tiempo con ganas de llenar de hiedra el corredor y darle un aire diferente y esta fue la ocasión perfecta. En el centro del patio colocamos la mesa presidencial que era una réplica de la que hicimos en la boda que publicamos la semana pasada con una guirnalda de lado a lado y la vajilla de Meres.

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Estuvimos presentes en todo el Palacio pero también tuvimos un rincón que compartimos con M viste tu mesa en el que recibimos a los novios y hablamos con ellos sobre las dudas que tenían.

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Queremos dar las gracias al Palacio de Meres por lo bien que nos han tratado, cuidado y por ser la embajada perfecta para las bodas del Norte. También a Telva por hacer un evento tan especial en nuestra tierra.

No podemos despedirnos sin dar las gracias a Mercedes Blanco, sin ella no podríamos tener recuerdos tan bonitos de las bodas y eventos en los que participamos. Es una artista.

 

 

Autentica felicidad II

La alegría de la ceremonia se trasladó hasta la terraza, donde les esperaba un espectacular atardecer y un aperitivo del chef Nacho Manzano.

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Paula diseñó una papelería con ramas para los distintos puestos, el protocolo de mesas y la cena. No pudo faltar la mesa de quesos ni la marinera, dos clásicos con los que Manzano acierta y los invitados disfrutan.

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El protocolo de mesas estaba colocado bajo una sombrilla, entre flores. El viento soplaba fuerte y para evitar que volara la papelería atamos limones y naranjas que recogimos de la finca, logrando un resultado más colorido y vistoso de lo que teníamos previsto antes de llevarnos la sorpresa meteorológica de la jornada.

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La cena fue en la carpa que estaba distribuida de una manera diferente a la habitual, empezando por una presidencia de veinte personas. El tamaño y la forma del resto de las mesas se eligieron en función de los grupos que se iban a sentar en ellas. Las sillas de bambú de Global Rent dieron el toque que nos faltaba para crear el escenario perfecto.

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Para dar un ambiente más festivo colocamos en el techo luces de verbena, cestos y helechos. Abrimos los laterales para que el jardín se metiera dentro y colocamos dentro árboles que hacían sentir que estábamos fuera.

Mezclamos distintas mantelerías del catering de Manzano, verde, beige y uno estampado que combinaba ambos tonos. Las velas naranjas, los vasos de agua verdes y las flores en tonos vivos contribuyeron a dar esa inmensa alegría que querían trasmitir los novios.

Al caer la tarde, encendimos velas y luces para trasladarles a esas playas del sur que daban nombre a las mesas y donde tantos buenos momentos pasaron los protagonistas.

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Para que los invitados pudieran dejar unas palabras a los novios, Paula de Living las bodas, diseñó un rincón con atrapa sueños para que así, no se escapara ninguno.

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Si la boda fue una fiesta, la fiesta no os podéis imaginar lo que fue.

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Fotos: JFK IMAGEN social

 

 

 

 

 

 

 

Autentica felicidad I

Decidimos titular el post así porque felicidad es la mejor palabra para definir a Gladys y Juan. Ellos son la alegría, el optimismo, las ganas… y la suma de todo eso da por resultado la felicidad.

Participar en la boda de dos personas que se quieren tanto fue un auténtico placer. Todo fue fácil, confiaron a ciegas y se dejaron llevar.

Nuevamente trabajamos mano a mano con Paula de Living las bodas, con la que volveremos a coincidir mucho este año.

Gladys es una persona muy especial y su vestido no iba a ser menos. Alfonso Pérez fue el encargado de diseñar un traje irrepetible, con encaje, muchos cortes y un toque de color dorado que nos inspiró para crear el ramo.

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Las mangas infinitas con efecto capa nos hicieron  pensar en un ramo largo, con lisianthus color crema atados con una cintas dorada que nos trajo el diseñador y de las que colgaba un camafeo antiguo.

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La ceremonia civil se celebró en los jardines de la Riega, con la ciudad de Gijón y el mar Cantábrico de fondo.

Querían algo informal, alegre y muy participativo. También que sus sobrinos estuvieran en primera fila y que los invitados no perdieran detalle de todo lo que ocurriera.

Buscamos sillas por todo el palacio, desde la terraza hasta la última de las habitaciones. No eran iguales pero eso no importaba, quedaba bonita la mezcla de distintas formas, colores y materiales.

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Enmarcamos el pasillo con capazos, frascas de cristal y faroles. Enfrente de todas las sillas había una zona reservada para los novios y otra, muy cerquita, para su cortejo de arras.

Colocamos dos bancos, uno  para Gladys y Juan, bajo un arco recubierto de vegetación y capazos llenos de flores, y otro de madera blanca para los niños.

Mezclamos hortensias blancas, rosas y azules con otras flores para darle un aire campestre y alegre huyendo de la ceremoniosidad y creando el ambiente distendido que querían los novios.

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La novia salió del Palacio acompañada del padrino y de sus niños de arras, ellas llevaban unas medias coronas de flores rosas trenzadas por Mónica.

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Fue una ceremonia preciosa, llena de sonrisas, palabras bonitas, besos, abrazos y mucho, mucho amor.

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Hay bodas en las que la fiesta empieza mucho antes del baile, y esta es una de ellas.

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Continuará…

Fotos: JfK imagen social

 

 

 

Pequeña y, a la vez, grande

No todas las bodas son multitudinarias. Hay parejas que deciden celebrar su día de una manera diferente y, no por ello menos,  especial. Las bodas intimas nos encantan porque  son familiares e intensas. Un secreto compartido con poca gente y que todo el mundo guarda en el corazón.

Hiedra y Jaime se casaron en verano del año pasado y querían una boda a todo color. Tanto color quiso la novia que en vez de llevar algo azul, llevó todo azul. Bueno, todo todo no, el ramo fue en tonos fucsias y verdes.

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Para la ceremonia civil eligieron un rincón del jardín de la Salgar, bajo robles centenarios y cerca del hórreo.

Diseñamos un arco de madera que después recubrimos con flores y rematamos con una cortina de lino. Los novios querían una decoración alegre, colorida y veraniega. Y esa fue la premisa con la que llenamos los cestos de flores dándole un aire silvestre y romántico.

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Lo bonito de algo tan intimo fue que tuvieron muy cerca a todas las personas que querían. La sensación fue como la de las navidades, o las fechas señaladas, todos juntos en un salón. Como en casa o incluso mejor porque Esther Manzano se encargó de preparar un menú inolvidable.

Pusimos centros pequeños en copas de piedra y vasitos con los mismos tonos que usamos para la ceremonia.  Fue muy especial. Y tan, tan intimo que los novios estuvieron solos en la mesa. No les hizo falta nada más para tenerlo todo.

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Fotos_ Joaquín González

Pronto será otoño

Aunque el verano aún está presente, nosotras tenemos la cabeza puesta en el otoño y en todas las bodas que tendremos en los próximos meses. Para inaugurar esta nueva época del año hemos rescatado las fotos de una de las más bonitas que hicimos el año pasado por esta misma época y que nos llevó hasta Cantabria.

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Gora vino a vernos con tiempo porque quería preparar su boda con calma, tenía muy claro lo qué quería y cuales iban a ser los proveedores que le iban a acompañar en un día tan especial y eso hizo que todo fuera más fácil.

Covadonga Plaza le diseñó un vestido con una falda de tul tan impresionante como la pedrería que empezaba en los hombros y terminaba en la espalda. El tono de ese adorno y del tocado de Le Touquet nos marcó el colorido del ramo en el que además de ponerle sus rosas favoritas, añadimos unas ramitas de eucalipto buscando el gris del bordado.

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La Hostería Castañeda fue el lugar elegido por los novios para su boda, fuimos juntos a visitarlo y a planear como sería todo, empezando por la ceremonia civil que se celebraría en el bosque.

Nos pidieron mantener la estética del bosque así que apostamos por el color verde, hojas y  ramas. Mezclamos helechos, hiedra, paniculata… buscando el aire otoñado propio de la época. Un momento emotivo y muy romántico con los novios enmarcados en el arco y cientos de árboles arropando los bancos donde se sentaban los invitados.

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Para el aperitivo hicimos centros con brezos a juego con el estampado de los manteles.

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El protocolo de mesas con la papelería diseñada por de rosas y Baobabs lo colocamos a la entrada de la Hostería aunque realmente parecía que lo habíamos puesto a la entrada del bosque porque estaba rodeado de helechos, brezos, hiedras…

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A la novia le encantan las velas, así que decidimos sorprenderla con cientos de ellas colocadas en vasitos, candelabros… al encenderlas todas daban una luz muy especial.

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Con su brindis damos la bienvenida al otoño y a todo lo bueno que está por llegar.

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Fotos: JFK Imagen social

El verano es una boda

Para muchos verano es sinónimo de vacaciones, destinos paradisiacos, colores vivos…y para nosotras eso también es sinónimo de boda. Esta semana os queremos enseñar una muy especial que decoramos en el Palacio de Meres este verano. Ya sabéis que está en Asturias pero aquel sábado parecía Mallorca, sol y calor incluidos.

Las buganvilias, que tan bonitas lucen en fachadas y jardines, fueron las elegidas para el ramo de Sofía que era veraniego y muy especial.

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La ceremonia es un momento emotivo, celebrarla en el jardín, entre los muros y los árboles que rodean al Palacio, hizo que fuera inolvidable.

La decoración era sencilla porque se necesitaba poco, ese es uno de los encantos que tiene Meres, que desnudo ya está prácticamente vestido.

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De un jardín pasaron a otro, unos pocos metros separaban Asturias de Mallorca. Puede parecer imposible pero siendo en novio piloto fue fácil volar de un sitio a otro en un abrir y cerrar de ojos.

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Decoramos todo con telas mallorquinas, limones que son típicos de la zona, capazos y mucho color.  Queríamos hacer algo acogedor, sencillo porque el verano no es complicado y alegre porque había mucho que celebrar.

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La mantelería blanca cedió todo el protagonismo a las servilletas hechas con tela mallorquina que nos trajo la novia. Los centros fueron una combinación de distintos cacharros y flores buscando el color de las servilletas.

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Decorar puede ser igual que leer: una forma de viajar sin moverse del sitio.

 

Las fotos son de Macusa Cores.

 

 

La novia del tocado de flores

Terminamos 2016 viendo una boda nuestra publicada en la web de Telva y hemos querido empezar 2017 enseñandola en nuestro blog.

Hay novias que no solo llevan flores en el ramo también en la cabeza y hoy os queremos enseñar a una de ella: Ana.

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Ana tenía mucho estilo y las ideas muy claras: sabía que quería llevar una corona y el pelo suelto. Así que nos pusimos a buscar flores y empezamos a trenzarlas.

Tenía que ser perfecta: ni muy grande ni muy pequeña, con algo de color pero sin pasarse…

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Después de darle vueltas elegimos brunia, rosas feish, astilbe, eucalipto, limonium….

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El ramo tenía las mismas flores e idénticos colores que el tocado y no podía quedar mejor el precioso vestido de otaduy que la novia eligió en Vintage bodas.

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Quisimos darle un aire más silvestre y alegre. Con un toque otoñal pero alejado de los tópicos.

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La ceremonia civil se celebró en la Salgar. Querían hacer algo muy campestre y eso fue lo que tuvieron: en medio de un jardín, rodeados de arboles y de sus invitados.

Hicimos unos centros con flores menudas en tonos malvas y rosas que contrastaban con el mobiliario industrial de la salgar.

Uno de los detalles diferentes es que los novios estuvieron toda la ceremonia mirando a sus invitados y eso hizo que fuera si cabe, más emotivo.

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Al terminar la ceremonia los novios fueron recibidos con cientos flores de hortensias.

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El otoño es una época preciosa para casarse, especialmente si nos regala días como aquel sábado.

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En el Museo del pueblo de Asturias les esperaban todos los invitados. Juntos empezaron la celebración con un aperitivo en el jardín.

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Ya en el interior, estaba preparada la cena. Utilizamos flores iguales a las de la ceremonia pero esta vez las colocamos en cestos de musgo y que hacían juego con el motivo de la papelería.

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Y con las mismas flores con las que empezamos el post, terminamos.

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Foto: Pelayo Lacazatte.